La estructura de los hidratos de carbono responde a la siguiente fórmula química: Cn(H 2 O)n. Cada letra representa un elemento. Por ejemplo, la C al carbono, la H hace referencia al hidrógeno, la O al oxígeno y por último, la n equivale al número de veces que se repetiría la relación para la formación de una molécula de carbohidratos más o menos compleja. Podemos dividir a los hidratos de carbono en tres tipos: monosacáridos, disacáridos y polisacáridos. Vamos a centrarnos en la siguiente entrada en los disacáridos.