El Neuroconstructivismo plantea que el desarrollo humano es el resultado de la interacción continua entre múltiples componentes biológicos, cognitivos, corporales y sociales. Desde esta perspectiva, los trastornos del desarrollo no pueden explicarse únicamente por una alteración genética o cerebral concreta, sino por la influencia recíproca entre distintos niveles del sistema en desarrollo. Así, las diferencias en la experiencia, el ambiente y la actividad del propio individuo generan trayectorias evolutivas particulares que afectan al proceso de especialización funcional. En este contexto, surgen distintos niveles de organización superior que permiten comprender de manera más amplia y compleja cómo se construye el desarrollo tanto típico como alterado. En la siguiente entrada volvemos con Fundamentos sobre Alteraciones del desarrollo abordando los niveles de organización desde la visión neuroconstructivista.