
La aplicación de la
Teoría General de Sistemas al estudio de las organizaciones permitió
entenderlas como realidades abiertas, dinámicas y en constante interacción con
su entorno. Las aportaciones de autores como Schein, Katz y Kahn ayudaron a
situar a las organizaciones dentro de esta perspectiva sistémica, superando la
idea de que podían analizarse únicamente a partir de sus individuos o de sus
elementos aislados. Desde este planteamiento, comprender una organización implica estudiar las relaciones entre sus
diferentes componentes y los cambios que se producen entre ellos. Esta
perspectiva servirá de punto de partida para abordar posteriormente cómo se
puede intervenir en las organizaciones y qué variables pueden modificarse para
favorecer el cambio. En la siguiente entrada introducimos la consultoría organizacional.










