
Antes de analizar cómo
se construye y funciona un equipo deportivo, es necesario comprender que su
rendimiento no depende únicamente de las capacidades individuales de sus
jugadores. En los deportes de equipo existe una dimensión relacionada con las
emociones, las relaciones y la manera en que los jugadores se vinculan entre
sí. Esta dimensión es la que conocemos como estructura socio-afectiva, y constituye una base fundamental para
entender el funcionamiento colectivo.
























