
La intervención terapéutica con niños y adolescentes ha experimentado
una importante evolución en las últimas décadas, impulsada por los avances
científicos y tecnológicos y por una creciente preocupación por la salud mental
en estas etapas. Esta necesidad se ha hecho todavía más evidente tras la
pandemia de COVID-19, que ha incrementado diversos problemas emocionales y
psicológicos. Ante esta realidad, resulta fundamental desarrollar tratamientos
eficaces, adaptados a las características de cada menor y respaldados por la
evidencia científica, que permitan responder adecuadamente a sus necesidades y
favorecer su bienestar. En la siguiente entrada nos introduciremos en las características de la intervención terapéutica en la infancia y adolescencia.










