
La terapia de conducta (TC), conocida en
las últimas décadas como terapia cognitivo-conductual, es el resultado de un
proceso histórico continuo de desarrollo científico que se inicia a comienzos
del siglo XX con John B. Watson y llega hasta la actualidad. Desde las primeras
aplicaciones de la modificación de conducta hasta la formulación de las
terapias de conducta de tercera generación o terapias contextuales, este
enfoque ha ido ampliando y refinando sus fundamentos teóricos y empíricos. No
obstante, este desarrollo debe entenderse más como una evolución acumulativa
que como una sucesión de rupturas paradigmáticas, manteniéndose intactos los
principios básicos del análisis de la conducta. En la siguiente entrada
comenzamos a abordar la situación actual de esta disciplina.














