20 sept 2026

Delimitación conceptual de deficiencia, discapacidad y minusvalía [Actividad física y atención a la diversidad] [LCAFD]

La discapacidad constituye una realidad social que debe entenderse desde una perspectiva amplia, teniendo en cuenta tanto las características de la persona como la influencia del entorno en el que se desarrolla. El acceso a la actividad física y al deporte es especialmente importante para favorecer la participación, la autonomía y la integración de las personas con discapacidad. Para comprender adecuadamente esta realidad es necesario diferenciar conceptos que, aunque están relacionados, hacen referencia a situaciones distintas: deficiencia, discapacidad y minusvalía.


Delimitación conceptual de deficiencia, discapacidad y minusvalía [Actividad física y atención a la diversidad] [LCAFD]

La deficiencia es una alteración o pérdida de una estructura o función del organismo, que puede ser de carácter psicológico, fisiológico o anatómico. Puede suponer una limitación de alguna capacidad y tener un carácter permanente o estable. Una misma deficiencia puede dar lugar a diferentes discapacidades dependiendo de cómo afecte a la persona.

La discapacidad aparece cuando esa deficiencia se exterioriza y provoca una restricción o ausencia de la capacidad para realizar una determinada actividad. Por tanto, no se refiere únicamente a la existencia de una alteración, sino a las dificultades que esta puede producir al realizar una acción concreta. Estas dificultades pueden reducirse mediante adaptaciones adecuadas, aunque la deficiencia continúe presente.

La minusvalía hace referencia a la situación de desventaja que puede experimentar una persona como consecuencia de una deficiencia o discapacidad. En este concepto adquiere especial importancia el entorno social, ya que las dificultades de participación no dependen únicamente de las características individuales, sino también de las oportunidades, recursos y condiciones que ofrece la sociedad.

Estos tres conceptos se relacionan dentro de un modelo en el que intervienen diferentes elementos. El estado de salud puede afectar a la estructura y función corporal y, a partir de ahí, influir en la realización de actividades y en la participación social. Al mismo tiempo, los factores contextuales, tanto personales como ambientales, pueden facilitar o dificultar la participación de la persona. Por ello, la discapacidad debe entenderse como el resultado de la interacción entre las características individuales y el entorno.

En el ámbito de la actividad física, esta perspectiva resulta especialmente relevante. No basta con conocer las limitaciones de una persona, sino que es necesario analizar qué adaptaciones y recursos pueden facilitar su participación. De esta manera, se favorece que las personas con discapacidad puedan realizar actividad física en condiciones adecuadas y participar activamente en la sociedad.

En definitiva, la deficiencia, la discapacidad y la minusvalía representan diferentes dimensiones de una misma realidad. Comprender sus diferencias permite analizar la discapacidad de una forma más completa, teniendo en cuenta no solo las limitaciones de la persona, sino también la influencia del entorno. Desde esta perspectiva, la adaptación de la actividad física y la eliminación de barreras son fundamentales para favorecer la participación y la inclusión.

Imagen. La eliminación de barreras es fundamental en la nueva perspectiva de atención a la diversidad.


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