
La electromiografía (EMG) permite analizar la actividad eléctrica muscular, pero para obtener
señales fiables es indispensable un sistema de amplificación adecuado. Los
amplificadores de EMG mejoran la calidad de la señal y reducen interferencias
externas, facilitando un análisis preciso. En la siguiente entrada de
Biomecánica vamos a verlos.
Los amplificadores
de EMG [Biomecánica]
Los amplificadores de EMG funcionan como
amplificadores diferenciales, cuya principal función es eliminar artefactos y
ruido. Detectan las diferencias de potencial entre electrodos y cancelan las
señales externas que llegan a ambos por igual, denominadas señales de modo
común. La calidad del amplificador se evalúa mediante el Índice de Rechazo de Modo
Común (CMRR), que debe ser lo más alto
posible; valores superiores a 95 dB se consideran aceptables.
Actualmente se prefieren los preamplificadores de EMG, que se colocan cerca del sitio de detección, ya sea integrados
en los cables o sobre los electrodos. Su objetivo es amplificar la señal
tempranamente (por ejemplo, con una ganancia de 500) y transmitirla con baja
impedancia, reduciendo la sensibilidad a artefactos por movimiento. No
obstante, los electrodos activos pueden aumentar
el riesgo de artefactos por presión y limitar la elección de electrodos.
La señal EMG superficial tiene
amplitudes muy bajas, entre microvoltios y 2–3 milivoltios, por lo que requiere
amplificación de entre 500 y 1000 veces. La impedancia de entrada del
amplificador debe ser al menos diez veces mayor que la del electrodo,
recomendándose valores entre 1 y 10 MegaOhmios. El rango de frecuencia adecuado
va de 10 a 500 Hz, y se desaconseja el uso de filtros notch porque eliminan
información relevante. Existen sistemas con cables y telemetría, desde
dispositivos simples hasta sistemas multicanal complejos.
En conclusión, una correcta amplificación de la señal EMG es esencial para obtener registros fiables. El
uso de amplificadores diferenciales con alto CMRR, junto con una adecuada
ganancia, impedancia y filtrado, permite minimizar interferencias y preservar
la información fisiológica necesaria para aplicaciones clínicas y de
investigación.

Imagen. Ejemplo de amplificador.
Bibliografía: Konrad, P. (2005). The ABC of EMG. A Practical
Introduction to Kinesiological Electromyography. América: Noraxon INC.
Puedes volver a la sección de Electromiografía correspondiente a la asignatura de Biomecánica en el siguiente enlace:







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