17 ene 2026

La carga cognitiva y la dificultad en el aprendizaje y rendimiento motor [Control y evaluación del rendimiento]

La carga cognitiva es un concepto clave para entender cómo los deportistas procesan la información, toman decisiones y ejecutan acciones en contextos de juego. A continuación se aborda cómo la dificultad de una tarea no depende únicamente de sus características objetivas, sino también de la interpretación individual del jugador, sus recursos cognitivos y su experiencia previa. Retomamos la asignatura de Control y evaluación del Rendimiento con su sección dedicada a la Cuantificación, el control y la modelación.


La carga cognitiva y la dificultad en el aprendizaje y rendimiento motor [Control y evaluación del rendimiento]

El proceso cognitivo–motor y construcción de la realidad sigue un ciclo de procesamiento de la información que sigue un jugador durante una acción motriz:
  • La información exterior (estímulos del entorno: compañeros, adversarios, balón, espacio, tiempo) es captada mediante la percepción.
  • A partir de esa percepción, el jugador toma una decisión, que posteriormente se traduce en una ejecución motriz.
  • La acción genera un resultado, que proporciona retroalimentación.
  • Esta retroalimentación se almacena en la memoria, entendida como el conjunto de conocimientos y experiencias previas, influyendo en futuras decisiones.
  • La inteligencia motriz permite adaptar el movimiento a la situación concreta.
Este proceso está mediado por la carga cognitiva, que aumenta a medida que crece la dificultad de la tarea. Es importante destacar que la realidad objetiva no es percibida de forma idéntica por todos los jugadores, sino que cada uno la representa individualmente, en función de su experiencia y capacidades cognitivas.

La carga cognitiva puede analizarse desde dos perspectivas:
  • Dificultad estimada o externa. Es objetiva y, en parte, estandarizable. Depende del nivel de exigencia de la tarea, es decir, de la cantidad y complejidad de los recursos bioinformativos que el jugador debe procesar (número de estímulos, velocidad del juego, presión temporal, incertidumbre). Es la dificultad que el entrenador diseña y propone.
  • Dificultad percibida o interna. Es subjetiva, individual y relativa. Depende de la relación entre las exigencias de la tarea y los recursos disponibles del jugador (experiencia, atención, memoria, habilidades motrices). Dos jugadores pueden experimentar una carga cognitiva distinta ante la misma tarea.
La carga cognitiva eficaz aparece cuando existe un equilibrio entre la exigencia externa y los recursos internos del deportista. Si la tarea es demasiado fácil, no estimula el aprendizaje; si es demasiado compleja, puede saturar los recursos cognitivos y perjudicar el rendimiento.

En resumen, la carga cognitiva es un fenómeno dinámico, individual y dependiente del contexto. La dificultad de una tarea no reside únicamente en sus características objetivas, sino en cómo el jugador la percibe y gestiona cognitivamente. Para optimizar el aprendizaje y el rendimiento motor, es fundamental ajustar las tareas a las capacidades del deportista, generando una carga cognitiva adecuada que estimule la toma de decisiones, la adaptación motriz y la mejora continua.

Imagen. La carga cognitiva va unida a la dificultad de la tarea. 
 

Puedes volver a la sección de Cuantificación, control y modelanción del entrenamiento correspondiente a la asignatura de Control y Evaluación del rendimiento en el siguiente enlace: 

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