10 feb 2026

La medición psicológica [Psicometría]

La medición psicológica constituye un pilar fundamental para el desarrollo de la Psicología como ciencia. Durante mucho tiempo, la imposibilidad de medir lo psicológico fue uno de los principales argumentos para negar su carácter científico. Sin embargo, la aceptación de la medición permitió a la Psicología describir, explicar y predecir fenómenos, contrastar hipótesis empíricamente y consolidar su estatus científico, en estrecha relación con el desarrollo de la Psicometría. A continuación, se aborda la medición psicológica, en una nueva entrada centrada a la Introducción a la psicometría.


La medición psicológica [Psicometría]

La medición, según Nunnally, consiste en asignar números a los atributos de los objetos y no a los objetos en sí, lo que implica un proceso de abstracción. En Psicología, esta tarea resulta especialmente compleja porque la mayoría de las variables de interés —como la inteligencia, la personalidad o las actitudes— no son directamente observables. Estos atributos psicológicos son constructos teóricos o variables latentes que deben inferirse a partir de conductas observables.

Para afrontar esta dificultad, la medición psicológica se basa en la utilización de indicadores: conductas observables que se consideran representativas del constructo que se desea medir. Así, por ejemplo, la inteligencia no se mide directamente, sino a través del desempeño del individuo en determinadas tareas diseñadas para reflejar dicho constructo. A partir de estas mediciones, se realizan inferencias sobre el grado en que una persona posee la característica evaluada.

Históricamente, la medición de variables psicológicas fue cuestionada por su menor precisión en comparación con las mediciones físicas. No obstante, los avances teóricos y metodológicos han permitido justificar su estatus científico al mismo nivel, aunque reconociendo sus limitaciones. Tradicionalmente, la calidad de las medidas se evaluó mediante los conceptos de fiabilidad (estimación del error de medida) y validez (capacidad para explicar y predecir fenómenos relevantes).

Otro problema relevante es el de las unidades de medida. A diferencia de las ciencias físicas, en Psicología las puntuaciones no se interpretan mediante unidades absolutas, sino a través de dos enfoques principales: la interpretación normativa, que compara el resultado de un individuo con el de un grupo de referencia, y la interpretación criterial, que contrasta las puntuaciones con un criterio previamente establecido.

Finalmente, la complejidad de la medición psicológica se comprende mejor si se considera que la conducta humana surge de la interacción entre una base neurobiológica y un entorno sociocultural, lo que añade variabilidad y dificultad al proceso de medición.

En conclusión, la medición psicológica es una tarea compleja pero imprescindible para la Psicología científica. Aunque las variables psicológicas no pueden medirse de forma directa, el uso de indicadores conductuales, junto con procedimientos rigurosos de fiabilidad y validez, permite obtener medidas científicamente justificadas. Gracias a estos avances, la Psicología ha logrado desarrollar instrumentos útiles para describir, explicar y predecir la conducta humana, consolidando así su base científica y el papel central de la Psicometría en su desarrollo.

Imagen. La medición psicológica es imprescindible para la Psicología científica.

Bibliografía: Barbero M. I.; Holgado F. P. y Vila, E (2015). Psicometría (manual y formulario). Sanz y Torres, S. L.


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