
Los mosquetones son
elementos fundamentales dentro del material de escalada y alpinismo, ya que permiten conectar de forma segura la cuerda
con el resto del sistema de aseguramiento. En la siguiente entrada volvemos con
el mundo de la escalada, más concretamente con los materiales imprescindibles
que se deben utilizar, en un nuevo contenido de nuestra sección de Actividad Física en el Medio Natural.
Los mosquetones de escalada: aspectos a tener en cuenta [Actividad
Física en el Medio natural]
Los mosquetones están fabricados, generalmente, en
aluminio para combinar ligereza y resistencia, e incorporan un gatillo que
facilita su apertura y cierre. La gran variedad de modelos disponibles hace
necesario conocer sus características para elegir el más adecuado según la
actividad que se vaya a realizar.
Los mosquetones pueden
clasificarse según su forma y función. Los más comunes son los de tipo B o básicos, utilizados en la
mayoría de las maniobras de escalada; los
tipo D, diseñados para la fijación de cintas exprés; los tipo X, de forma ovalada y empleados en
escalada artificial; los tipo H o HMS,
destinados al aseguramiento; los tipo K,
específicos para vías ferratas; y los tipo
Q o maillones, utilizados cuando se requieren uniones permanentes o
especialmente seguras.
Dentro de los mosquetones
básicos existen diferentes versiones en función de su peso. Los modelos ultraligeros, con un peso
aproximado de entre 25 y 40 gramos, reducen la carga transportada, mientras que
los de unos 50 gramos ofrecen una mayor resistencia, especialmente cuando el
gatillo permanece abierto. También destacan los mosquetones con gatillo de alambre, que presentan ventajas como
evitar bloqueos por congelación y reducir el riesgo de apertura accidental
durante un impacto, manteniendo los niveles de resistencia exigidos por la
normativa.
En función del sistema de cierre, los mosquetones pueden incorporar cierre de rosca,
que proporciona un alto nivel de seguridad aunque requiere accionamiento
manual, o diferentes sistemas automáticos, como los de presión, giro
(Twist-Lock) o la combinación de presión y giro, considerada la opción más
segura al cerrarse automáticamente tras su uso.
Los mosquetones
tipo K están especialmente diseñados para vías ferratas. Se
caracterizan por su forma triangular, una apertura amplia del gatillo (mínimo
de 21 mm) y un sistema de cierre automático que facilita el anclaje a cables,
peldaños y otros elementos metálicos. Aunque su manejo requiere cierta
práctica, ofrecen una resistencia superior a la de otros modelos.
La seguridad de
los mosquetones está regulada por las normas EN 12275 y UIAA 121,
que establecen los requisitos mínimos de resistencia. Con el gatillo cerrado,
todos los mosquetones homologados deben soportar cargas superiores a las que se
generan durante una caída. Sin embargo, cuando el gatillo permanece abierto, su
resistencia disminuye considerablemente, pudiendo producirse la rotura incluso
en caídas de escasa altura. Por este motivo, uno de los aspectos más
importantes al elegir un mosquetón es comprobar su resistencia con el gatillo
abierto y su resistencia transversal, recomendándose valores no inferiores a 10
kN.
En conclusión, los mosquetones son componentes
esenciales para garantizar la seguridad en la escalada, el alpinismo
y las vías ferratas. La elección del modelo adecuado debe basarse en el tipo de
actividad, el sistema de cierre, el peso y, sobre todo, en su resistencia
certificada. Conocer sus características y respetar la normativa vigente
permite reducir riesgos y asegurar un uso correcto de este elemento
imprescindible dentro del equipo de protección individual.

Imagen 2. Especificaciones de los mosquetones.
Puedes volver a nuestra sección de Materiales correspondiente a Actividad Física en el Medio Natural en el siguiente enlace:








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