
Volvemos
con la Mención en Audición y Lenguaje comentando una alteración del habla que afecta a la articulación, concretamente, la dislalia orgánica. A continuación seguimos
ampliando la información sobre Bases Orgánicas de la Audición y el Lenguaje
centrándonos en esta necesidad.
La dislalia orgánica y sus tipos [Bases orgánicas de la Audición y
del Lenguaje]
Anteriormente vimos
que las dislalias hacen referencia a los retrasos o
trastornos del habla, en los que se encuentran dificultades para la producción
(articulación) o combinación de uno o varios fonemas de la lengua. Encontramos
varios tipos, pero nos centraremos en la dislalia orgánica.
La dislalia
orgánica es un trastorno de la articulación del habla causado por
alteraciones físicas o anatómicas en los órganos que intervienen en la
pronunciación, como los labios, la lengua, el paladar o la mandíbula. Estas
dificultades pueden afectar la correcta emisión de los sonidos del lenguaje y,
en muchos casos, requieren tratamiento médico, quirúrgico o logopédico.
Entre las principales
causas de
dislalia orgánica se encuentra el labio leporino, un defecto
congénito que provoca una hendidura en el labio superior y, en ocasiones,
también en el paladar. Su gravedad puede variar desde una pequeña abertura
hasta una fisura que llega a la nariz, dificultando la articulación.
Otra alteración frecuente es el frenillo labial
superior hipertrófico, que aparece cuando el frenillo del labio
superior separa los incisivos superiores, generando problemas en la
pronunciación.
La fisura del
labio inferior también puede ocasionar alteraciones articulatorias,
aunque suele presentar buen pronóstico tras una intervención quirúrgica.
La mandíbula
inferior prognática consiste en un crecimiento excesivo de la
mandíbula inferior, lo que produce una mala oclusión entre los maxilares y
dificulta el habla.
El frenillo
lingual corto o anquiloglosia limita los movimientos de la lengua al
extenderse desde la punta hasta el suelo de la boca, provocando trastornos en
la articulación de ciertos sonidos.
Por último, el paladar ojival
es una deformación del paladar duro asociada con hábitos como el uso prolongado
del chupete, biberón o chuparse el dedo. Esta alteración estrecha la arcada
dentaria y dificulta la correcta pronunciación de los fonemas.
En conclusión, la dislalia orgánica engloba
diversas alteraciones anatómicas que afectan directamente al habla.
La detección temprana y el tratamiento adecuado son fundamentales para mejorar
la articulación y favorecer un desarrollo comunicativo normal. La intervención
conjunta de especialistas médicos, odontológicos y logopédicos suele ser clave
para lograr una evolución positiva.

Imagen. La mandíbula inferior prognática es un ejemplo de dislalia orgánica.
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