17 ene 2021

La importancia de controlar el éxito y el fracaso [Psicología deportiva]

Volvemos a tratar la autoconfianza. Después de ver en anteriores entradas qué es y su relación con la motivación, continuamos en el siguiente post relacionándola con otros conceptos tan importantes como saber gestionar el éxito y el fracaso en el mundo deportivo. A continuación continuamos con una de nuestras secciones más enriquecedoras para el deporte de base como resulta la Psicología Deportiva.


La importancia de controlar el éxito y el fracaso [Psicología deportiva]

La autoconfianza se desarrolla y se va logrando a partir de hechos objetivos, es decir, cosas que han sucedido y permiten prever que pueden volver a suceder, o posibles objetivos superiores a lo conseguido. El mejor recurso es la propia experiencia de los deportistas y por imitación de otros deportistas de condiciones y circunstancias parecidas. En relación con ello, encontramos dos conceptos importantes:

Éxito controlado: se produce cuando el deportista consigue un buen resultado y lo atribuye a recursos propios que volverá a utilizar en el futuro. La autoconfianza y motivación se fortalecen con experiencias de éxito controlado. 

Fracaso controlado: se produce cuando el deportista ha conseguido un resultado no deseado, pero percibe que ha controlado el proceso para intentarlo y conoce mejor el camino para conseguir ese resultado en futuras ocasiones. La tolerancia a la frustración y la capacidad de superación ante la adversidad sin pérdida de control se fortalecen con experiencias de fracaso controlado.

La actuación de los entrenadores es fundamental para gestionar el éxito y el fracaso, para no desaprovechar la gran oportunidad que les aporta la experiencia competitiva. Los padres pueden incorporarse a este conocimiento con conversaciones informales con sus hijos. Por ejemplo, preguntándole sobre lo realizado en un deporte, estableciendo una conexión resultado-acción para luego reforzarlo con frase como “muy bien”, “continua así”, etc.

La autoconfianza suele referirse a situaciones específicas, pero si se trabaja y fortalece en un área pueden favorecerse otras. Por ejemplo, tendremos mayor confianza en nuestro día a día en campos ajenos a la práctica deportiva si sabemos anticipar las dificultades, establecer objetivos realistas, centrarnos en aquello que depende de nosotros… todo suma.

Imagen. Padres y entrenadores deben enseñar a gestionar el éxito y fracaso de los más pequeños.

 

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