
La alimentación y la nutrición son procesos esenciales para mantener
la vida, la salud y el rendimiento físico. La dietética se encarga de orientar
sobre la elección y proporción adecuada de los alimentos según las necesidades
de cada persona y situación. En la siguiente entrada se aborda la relación entre la alimentación, nutrientes, salud y obtención de energía, destacando la importancia de mantener una
alimentación equilibrada.
Conceptos de alimentación, salud y deporte [Alimentación, salud y
deporte] [LCAFD]
La alimentación es un proceso básico y cotidiano
que ha acompañado al ser humano a lo largo de la historia. La dietética
busca que los alimentos se consuman de forma equilibrada y en cantidades
adecuadas, teniendo en cuenta que las necesidades nutricionales varían según
las características de cada persona, su estado de salud y su nivel de actividad
física. Por ello, los avances científicos permiten conocer cada
vez mejor estas necesidades y adaptar la alimentación a diferentes situaciones.
El ser humano es omnívoro, por lo que puede
consumir una gran variedad de alimentos. Además, gracias a las capacidades del
aparato digestivo y a la tecnología alimentaria, algunos productos pueden
transformarse para facilitar su digestión. Desde el punto de vista nutricional,
una
alimentación correcta debe proporcionar una nutrición adecuada y
suficiente, ya que alimentación, nutrición y dietética están estrechamente
relacionadas y contribuyen al mantenimiento de la salud y al rendimiento físico
e intelectual.
Aunque existe una gran variedad de alimentos,
los nutrientes que contienen son relativamente pocos. Los nutrientes son las sustancias
que el organismo necesita para funcionar correctamente y pueden clasificarse, entre otros
criterios, en energéticos, como los hidratos de carbono, los lípidos y las
proteínas, y no energéticos, como las vitaminas y los minerales. El agua
también es fundamental para el organismo, aunque su consideración dentro de los
grupos de nutrientes puede variar según el criterio utilizado.
El cuerpo necesita estos nutrientes
para crecer, mantener su actividad metabólica y conservar la temperatura
corporal. Por ello, no existen alimentos absolutamente buenos o malos: lo
importante es consumirlos de manera variada y en proporciones adecuadas,
evitando tanto los excesos como las carencias.
Una de las funciones fundamentales de
los nutrientes energéticos es proporcionar energía. Esta se obtiene mediante un
proceso de combustión celular en el que los nutrientes reaccionan con el
oxígeno. Aunque el proceso es comparable a una combustión, como la que se
produce en una estufa, en el organismo ocurre de forma progresiva y controlada.
Como resultado se obtiene energía y se generan productos como dióxido de
carbono y agua, que posteriormente son eliminados por el organismo. La energía
obtenida puede expresarse en calorías, kilocalorías, julios o kilojulios.
En definitiva, una alimentación saludable requiere conocer las
necesidades del organismo y proporcionar los nutrientes necesarios en
cantidades equilibradas. La dietética permite adaptar la
alimentación a cada situación, mientras que la nutrición explica cómo el
organismo utiliza los nutrientes para mantener sus funciones y obtener energía.
Por tanto, una alimentación variada, suficiente y equilibrada constituye una
base esencial para conservar la salud y favorecer un adecuado rendimiento
físico e intelectual.

Imagen. No existen alimentos buenos o malos. Lo importante es consumirlos de forma variada.
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